LA CALIDAD EDUCATIVA EN COLOMBIA
La educación es un tema de gran importancia a nivel mundial, ya que brinda un avance a la formación integral de las personas, cuando se habla de formación integral, se vincula todo lo que son los valores, la cultura y otras mas cualidades que complementan al ser humano.
El nivel de educación de una persona, lo brinda el contexto y sus oportunidades, no se puede hablar de este tema si no existe una verdadera calidad. Es por ello que la educación es de todos y para todos, pero también necesita de todos y se es necesaria para todo mirándola no solo como un derecho sino que también como un deber del ser persona.
Los tiempos de ahora, son muy distintos, nuevos empleos, grandes exigencias, condiciones culturales, distintas, el boom de las tecnologías, la globalización y miles de oportunidades existentes y a pesar de todas esas oportunidades habría que preguntarse si para muchos de los ciudadanos se les es accesible estas oportunidades?.
(www.google.com)
Se ha avanzado, y de eso no hay dudas pero aun falta mucho por brindar y hacer en el que hacer de la educación.
Muchas veces los profesores y profesoras, se resisten de ir a ciertos lugares a desempeñar su formación, y en la mayoría de esos lugares es en donde mas se necesita una mano creadora y activa que tome propiedad y se visione en llevar adelante un gran cambio, con esto se refleja que a la mayoría de los Docentes les hace falta compromiso y amor a lo que en un principio se dispusieron a desempeñar, siendo modelos de inspiración hacia una calidad de educación.
Para lo cual el estado también se ve comprometido a llevar este proceso de la mejor manera, evidenciando una gran influencia a nivel socioeconomico.
Expresado de la siguiente manera en el plan educativo nacional por la UNAM:
"En las economías modernas el conocimiento se ha convertido en uno de los factores más importantes de la producción. Las sociedades que más han avanzado en lo económico y en lo social son las que han logrado cimentar su progreso en el conocimiento, tanto el que se transmite con la escolarización, como el que se genera a través de la investigación. De la educación, la ciencia y la innovación tecnológica dependen, cada vez más, la productividad y la competitividad económicas, así como buena parte del desarrollo social y cultural de las naciones".
Es decir, la educación depende del nivel socioeconomico del Estado, y así mismo el estado dependerá del nivel educativo de su población.
(UNAM, 2012)
En Colombia aunque se ha incrementado el aporte económico del estado hacia la educación, los resultados no han sido los mejores, ya que en las pruebas PISA se obtuvo el puesto 61 entre 65, superando a países apenas como Perú, Indonesia y el pequeñísimo emirato árabe de Catar.
Teniendo este conocimiento, ¿cual es la falla? es acaso del docente o de los alumnos, o del estado?, nadie se atrevería a dar un señalamiento, pero aun así:
En un análisis hecho por el Tiempo se revelo:
Jorge Ramírez Vallejo es pereirano de nacimiento. Se graduó en el célebre Colegio Calasanz de su ciudad nativa. Desde hace seis años es miembro del cuerpo de profesores de la legendaria Universidad de Harvard, como investigador e instructor en la Escuela de Negocios, y ha sido consultor de diez países, empezando por Estados Unidos. Es, además, catedrático en la Universidad de los Andes.
El profesor Ramírez me dice que, “en cuanto hace a cobertura de educación preescolar, media y superior, y a su calidad, la situación de nuestro país es muy triste”. La cobertura consiste en ampliar las posibilidades para que se eduque la mayor cantidad posible de gente. El Gobierno se propuso aumentarla en un 50 por ciento, pero lo que hizo fue embutir más alumnos en las mismas aulas de antes, sin ampliar instalaciones ni contratar más profesores. Entonces fue el caos.
Aun así, 50 por ciento de crecimiento de cobertura en educación superior ni siquiera es considerable: está por debajo de países del vecindario, como Cuba, Venezuela, Argentina, Uruguay y Chile.
Y en calidad, da pena reconocer que solo el 10 por ciento de las instituciones superiores colombianas –universitarias o similares– cuenta con acreditación de alta calidad. Muy pocas de ellas aparecen en los escalafones mundiales, al contrario de lo que ocurre con Chile, Brasil, México o Argentina.
Primera falla: los profesores
Entonces, se pregunta uno, oyendo la letanía de los que saben, ¿a qué se debe que la educación colombiana sea mala?
–A varios factores –me contesta el profesor Ramírez Vallejo–. En primer lugar, la baja calidad de los profesores. Parte de ello obedece a que no se puede medir su desempeño porque pertenecen al antiguo estatuto de contratación de maestros estatales, que impide su evaluación.
Salí a averiguar qué diablos es eso. Resulta que en Colombia la carrera de docente oficial, para colegios y universidades, se rige por dos normas distintas: un decreto de 1979, que ya tiene 35 años de viejo, conocido como “el estatuto antiguo”, y la Ley 715 del 2001, “el nuevo estatuto”. Esa ley creó un sistema por el cual al maestro se le paga según su calidad y su desempeño en el trabajo, medidos por evaluaciones periódicas.
–Lo malo –añade Ramírez– es que la gran mayoría de profesores pertenece al estatuto antiguo, anterior al 2001, lo cual impide la evaluación y obliga a que el salario de un maestro no se determine por su capacidad sino por su antigüedad. Es que los viejos profesores no aceptaron que la reforma fuera retroactiva y, en consecuencia, a ellos no se los puede evaluar. Lo más grave es que, según el Consejo Privado de Competitividad, tendremos que esperar 25 años más para que se retire el último de los profesores del estatuto antiguo.
–También es cierto –añade el profesor Pedro Bossio de la Espriella– que las universidades privadas, por su parte, están contratando profesores externos, sin raíces en la institución ni vínculos con ella, para poder pagarles unos sueldos miserables.
A su turno, el presidente de la Federación Colombiana de Educadores, Luis Alberto Gruber, le echa a la politiquería el muerto de la mala calidad de la docencia. “Ser profesor es el escampadero de más de un desempleado”, dice el señor Gruber. Aquí nombran maestro a cualquiera que tenga un padrino político.
Qué dice el Gobierno. La pertinencia
–No hay nada más lejano de la realidad –replica Patricia Martínez Barrios, viceministra de Educación Superior–. Precisamente porque, desde hace trece años, la Ley 715 nos obliga a llenar las vacantes de profesores oficiales con concursos de méritos.
Con-respecto a lo anterior es alarmante la Calidad Educativa evidenciada en Colombia, reiterando que hay que adquirir mas compromiso, la exigencia del estado hacia la educación debe estar equilibrada y en total concordancia con la exigencia de la educación hacia el estado. Ambos miembros de gran influencia social se han estado quedando atrás.
LA EDUCACIÓN NO CAMBIA EL MUNDO, CAMBIA A LAS PERSONAS QUE VAN A CAMBIAR EL MUNDO (PAULO FREIRÉ)
Una buena educación solo es posible cuando el docente y su gobierno sienten el placer de trabajar por un compromiso de avance social.
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